








Yo reino en el cielo como una esfinge incomprendida;
uno un corazón de nieve en la blancura de los cisnes;
odio el movimiento que se sale de sus límites,
y nunca lloro ni nunca río.
Los poetas, ante mis impresionantes posturas,
que parecen tomadas de los más audaces monumentos,
consagrarán sus días a austeros estudios;
pero tengo, para fascinar a estos dóciles amantes,
puros espejos que hacen todo más bello:
¡mis ojos, mis grandes ojos de claridades eternas".
2 comentarios:
Me encanta ese look casi de muñeca de porcelana estilo años 20, más frágil aún vestida de transparencia, casi como una aparición.
Como siempre, una colección de imágenes preciosa e inquietante.
Por cierto, vida, no me sale tu enlace al fb con Perpetuo Delirio, no sé por qué.
Busca el grupo petardas y orgullosas que es mío y te ficho desde allí, ok?
Un besazo enorrrrrrrrrrrrrme princesa!!!
Quién podría decir hace unos años que la ropa de Cavalli serviría para una editorial de este estilo, entre onírica y naif, entre luz y tinieblas.
Está bien esta evolución pero, no sé, a mi el Cavalli putón me gustaba. Quizá el bajón en sus ventas no estaba en el estilo si no en la calidad de la ropa que hacía.
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