










Yo reino en el cielo como una esfinge incomprendida;
uno un corazón de nieve en la blancura de los cisnes;
odio el movimiento que se sale de sus límites,
y nunca lloro ni nunca río.
Los poetas, ante mis impresionantes posturas,
que parecen tomadas de los más audaces monumentos,
consagrarán sus días a austeros estudios;
pero tengo, para fascinar a estos dóciles amantes,
puros espejos que hacen todo más bello:
¡mis ojos, mis grandes ojos de claridades eternas".
1 comentario:
My Lady! que maravilla de actualizacion.
Estoy un poco ausente, pero cada vez que puedo le visito.
Fotos y video.
Me gusta especialmente la foto 2.
1000 Besos! por siempre Jamas!. Que no se la olvida en absoluto.
Pd: No creo que merezca su morada una cortinilla de aviso, pero si la ha puesto su motivo tendra.
Pero me ha llamado la atencion.
+ Miles!.
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