Las femmes fatales son delicatessens que nosotros siempre hemos sabido degustar, querido.
Gracias por todo el cariño que me demuestras.
Muchos besos para ambos.







































Yo reino en el cielo como una esfinge incomprendida;
uno un corazón de nieve en la blancura de los cisnes;
odio el movimiento que se sale de sus límites,
y nunca lloro ni nunca río.
Los poetas, ante mis impresionantes posturas,
que parecen tomadas de los más audaces monumentos,
consagrarán sus días a austeros estudios;
pero tengo, para fascinar a estos dóciles amantes,
puros espejos que hacen todo más bello:
¡mis ojos, mis grandes ojos de claridades eternas".
1 comentario:
Fabulosa colección de imágenes, como siempre. Da gusto pasar por aquí.
Te he robado unas cuantas. Lo siento, la tentación era demasiado grande. Ya sabes que para eliminarla no hay más que caer en ella.
Espero que te vaya todo fenomenal.
Cuidate mucho, bella.
Kisses
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