TE QUIERO MUCHÍSIMO.
¡Infinitos besos para tí!














Yo reino en el cielo como una esfinge incomprendida;
uno un corazón de nieve en la blancura de los cisnes;
odio el movimiento que se sale de sus límites,
y nunca lloro ni nunca río.
Los poetas, ante mis impresionantes posturas,
que parecen tomadas de los más audaces monumentos,
consagrarán sus días a austeros estudios;
pero tengo, para fascinar a estos dóciles amantes,
puros espejos que hacen todo más bello:
¡mis ojos, mis grandes ojos de claridades eternas".
2 comentarios:
IMPRESIONANTE
Me ha dado mucho miedo. Estoy seguro que si alguién les diera vida, todas tendrían mucha venganza y mucho odio para repartir.
¡Qué intranquilidad! ¡Disturbing!
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