




Yo reino en el cielo como una esfinge incomprendida;
uno un corazón de nieve en la blancura de los cisnes;
odio el movimiento que se sale de sus límites,
y nunca lloro ni nunca río.
Los poetas, ante mis impresionantes posturas,
que parecen tomadas de los más audaces monumentos,
consagrarán sus días a austeros estudios;
pero tengo, para fascinar a estos dóciles amantes,
puros espejos que hacen todo más bello:
¡mis ojos, mis grandes ojos de claridades eternas".
2 comentarios:
ay !
sumidos en el olvido navegamos a traves de diferentes dimensiones, poco me acerco a los blogs, ni siquiera al mio que actualizo con una miscelanea inconexa de fotos, videos y corta y pega de manera eventual, diria casi que esporadica, puesto que soy una nueva victima de esa adictiva red de atrapabobos (como yo) que es el feisbuc y tambien porque al igual que mi gran amigo micromod me encuentro bajo la estresante presion de los examenes universitarios, examenes que a mi edad, no debieran de suponerme un gran trauma, pero que como una gran amiga mia me decia hoy: "...todo me viene de golpe en epoca de examenes", teniendome en un particular estado psicotico-paranoide que espero finalice a mediados de mes.
besos
Estoy sin tiempo para nada querida!...la 1 y la 2... tremendas!
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